40 comidas típicas en Italia que debes probar

Las comidas típicas italianas son igualmente populares en otras partes del mundo, donde se comen casi como platillos autóctonos, como es el caso de la lasaña, la pizza y el espaguetis a la carbonara.

Conozcamos en este artículo las 40 comidas típicas en Italia.

Índice

    1. Lasaña

    (*40*)La lasaña no es solo una de las comidas típicas en Italia, igualmente un símbolo de la cocina mundial.

    Lasaña significa, “plato”, y proviene del helénico, “lasagnum”, que empleaban la palabra para referirse a la comida que se serviría en un plato particular, admisiblemente sea más pequeño o de material diferente a lo acostumbrado, como cazuelas o tazones.

    Aunque se cree que el origen del platillo está entre Londres e Italia, muchos registros apuntan a que los romanos lo heredaron de los griegos y lo modificaron a como se conoce hoy.

    La lasaña se prepara con láminas de pastas cuadradas crudas o precocidas, que se colocan en capas una sobre otra y entre las que se agrega carne molida de bóvido sazonada y cocida.

    Sobre las camas de carne entre capas se añade pinrel mozzarella rallado y salsa bechamel, para dar sabor y compactar mejor.

    Una lasaña italiana se acompaña con pan de pueblo o mejor aún, una ensalada césar tradicional o de berros.

    Se conocen muchas versiones de lasaña, unas con atún y pinrel, otras a pulvínulo pollo, incluso, vegetarianas.

    2. Risotto alla milanese

    El risotto alla milanese o lo que sería en castellano, un arroz a la milanesa, es una de las comidas típicas en Italia, ícono en Milán, Verona, Piamonte y Lombardía.

    Sus ingredientes principales son el arroz y el toque de pinrel parmesano.

    Su textura cremosa combinada con el sabor del pinrel hace de este plato una experiencia culinaria inigualable.

    Otros ingredientes esencia para su preparación son las espinacas, los mariscos, setas y otros quesos. Además el ajo y la cebolla fina entre unto de oliva, el azafrán para dar color y como toque particular, un chorrito de morapio blanco.

    Se sirve tanto como plato principal o una cuartel muy completa con una carne de ternera (particularidad en la aldea de Lombardía), pollo o vegetales como calabazas o espinacas.

    Entre sus variantes, se le prepara con verduras estilo vegetariano.

    La cocina española lo adoptó entre sus platillos favoritos pero con modificaciones, al incluir pinrel de oveja humado (risotto de boletus) o agregando nueces, gorgonzola u otros.

    3. Carpaccio

    El carpaccio es una de las comidas típicas al boreal de Italia. Consiste en carne o pescado crudo cortado en láminas finas que se maceran con unto de oliva y zumo de limonada o vinagre y se acompaña con sal y pinrel parmesano.

    Se come en ocasiones especiales como plato principal, aunque igualmente como entrante.

    La carne más usada es la de ternera y en cuanto a pescados, el salmón.

    El carpaccio se acompaña con finas rodajas de cebolla, hojas frescas de albahaca o de rúcula y una pisca de pimienta negra.

    Aunque no se tiene certeza de su origen, se cree que el platillo proviene de Venecia.  Sus variantes son de atún, pulpo, gambas y de vegetales como el calabacín y tomate.

    4. Sopa de minestrone

    La de minestrone no es más que una suculenta sopa de verduras con un poco de pasta o sémola de arroz, que se come caliente y espesa como plato principal. Está considerada una comida con stop valencia nutricional por la variedad de verduras y vegetales.

    La repertorio de ingredientes está compuesta por zanahorias y papas cortadas en dados, judías, guisantes, apio, ajo, calabacín y tomate aliñado con pimienta, albahaca fresca y sal.

    En algunas variantes se cocina agregando bacón, pollo, carne o trozos de tocino o muslo.

    Al boreal de Italia se consigue con arroz y pinrel parmesano, mientras que al sur le agregan ajo y tomate. En la Toscana incorporan alubias.

    5. Pizza

    Se cree que la pizza proviene del pan, pues en la Roma antigua se hacía sin rodeo y cortado en porciones cónicas, al que le agregaban una salsa a pulvínulo de tomates con virutas de pinrel mozzarella esparcido por encima.

    Esta combinación fue la primera traducción de pizza existente y es la que se conoce como pizza Margarita, un símbolo gastronómico de la ciudad de Nápoles.

    Se prepara a partir de una masa hecha a pulvínulo de harina de trigo, que al amasarla se aplasta y estira en forma circular y a la que se le esparce salsa de tomate y pinrel mozzarella para luego cocinar en horno a somanta.

    Con la pizza Margarita como pulvínulo y punto de partida, surgió una variedad de estilos de pizzas de muchos sabores.

    Como ingredientes se pueden designar entre verduras, vegetales, carnes, pescados, mariscos y/o frutas. La creatividad no tiene meta.

    Los estilos más comunes de pizza son la cuatro estaciones, la cuatro quesos, la vegetariana, la funghi (hongos), la de peperoni y la hawaiana.

    6. Ensalada capresse

    Una de las ensaladas más típicas es la capresse o capresa, nombre de donde proviene, la región de Capri. Es colorida, fresca y de un interesante sabor y textura.

    Sus ingredientes originales son el tomate cortado en rodajas, el pinrel mozzarella en bolas, hojas frescas de albahaca, un chorrito de unto de oliva y sal.

    Es un plato de vegetales frescos que se sirve como entrada, aperitivo o pasaboca, ideal para días de verano.

    Entre sus variantes está incorporar vinagre balsámico y pegar orégano sobre los tomates.

    Una intervención más directa de la fórmula es añadir juntos o solo algunos de estos ingredientes: lechuga, rúcula, cebolla, palta y una salsa pesto de albahaca.

    7. Ossobuco

    El ossobuco es un plato tradicional de Milán a pulvínulo de carne de ternera sin deshuesar, preparado en modo de estofado de corva.

    El igualmente conocido como corva de ternera o como ossobuco a la milanesa, se cocina guisando la carne con tomate, cebolla y zanahoria; se adereza con ajo, romero, honor, pimienta y sal. El toque final es un poco de morapio blanco.

    En su región de origen se acompaña con un arroz blanco o risotto, mientras que en otras regiones del país se sirve con pasta y papas estofadas.

    El nombre del platillo tiene que ver con que osso buco, que significa en italiano, “hueso hueco” y hace remisión al corte y cómo se presentan las piezas para prepararlas y comerlas.

    Lo que le diferencia de otras carnes es que su cantidad de lubrificante es la necesaria para obtener una carne jugosa y suculenta.

    8. Espaguetis a la carbonara

    La carbonara es una de las pastas más representativas de la cocina italiana.

    La fórmula innovador para la salsa carbonara contiene nada más pinrel pecorino, huevos, guanciale, pimienta y sal. Con el producirse de los primaveras se le incorporó la nata y la bacón en cuadros, unto de oliva y como alternativa, pinrel parmesano o manchego.

    Parte de la hechicería de esta comida es su contraste de sabores entre lo agudo y dulce.

    Su preparación es sencilla, pero lleva tiempo. Se sirve con más pinrel sobre la pasta y pimienta negra.

    9. Grissinis

    Los grissinis o grisnis son una especie de palitos alargados a pulvínulo de harina de trigo, que se hornean hasta estar admisiblemente dorados y crujientes.

    Se comen como complemento de ensaladas, fiambre, pinrel y para sobornar; igualmente para probar salsas, cremas, antipastos y/o patés. Si eres poco atrevido, puedes pegar mermeladas.

    Otra forma de prepararlos es al pegar trozos de tomates secos, pinrel curado, pimentón, cebolla, aceitunas negras o verdes, hierbas como el orégano y todo aquello que estés queriendo regocijarse en los palitos.

    10. Fainá con carne y berenjena

    Es una clase de pizza elaborada con harina a pulvínulo de garbanzos que se cree es originaria de Génova. Se pronuncia “farinata”, aunque para el genovés es fainá.

    La harina se mezcla con agua y se le agrega unto de oliva, sal y pimienta, quedando una pasta de una textura más líquida que la masa habitual, similar a la de los crepes. Se añaden los ingredientes al paladar y se cocina al horno.

    La fainá con carne y berenjena es una de las comidas típicas en Italia presente en ocasiones especiales y en la cotidianeidad de sus hogares.

    11. Agnolotti

    Se cree que esta pasta rellena tiene su origen en la Perduración Media. Con el producirse de los primaveras se convirtió en un plato característico, sobre todo en el boreal de italiana y por ello se les conoce como “agnolotti alla piemontese”.

    Se le considera los “primos” de los raviolis y se distinguen por su forma cuadrada y pequeñez. Están rellenos con salsas de carnes de res o de asqueroso o de una mezcla de salvia, mantequilla y pinrel parmesano.

    En Italia se les considera agnolottis solo si están rellenos de carne, de lo contrario, serán solo raviolis.

    Los ingredientes pulvínulo siempre serán la carne (al paladar), pequeños trozos de col, pinrel parmesano, romero, ajo y la sal y pimienta al paladar.

    Los agnolottis se sirven en días festivos como la Navidad y otras celebraciones.

    12. Bucatini o espagueti all’amatriciana

    Esta fórmula nace en el pueblo montañoso de Amatrice, al boreal de Roma, región de Decaido.

    Es una pasta fina con un orificio cubierto de la famosa salsa amatriciana, preparada con una pulvínulo de guanciale (trozos de carrillo de asqueroso) acompañados de tomate, unto de oliva y pinrel pecorino rallado.

    Se dice que el plato tiene raíces en una fórmula indicación, “gricia”, que a su vez nace del nombre que le dieron los romanos a los vendedores del pan de aquel entonces.

    A partir del siglo XVIII comienzan a ser reconocidas las salsas de tomate en Italia, tras la aparición del fruto proveniente del Nuevo Mundo. Entonces surgió la amatriciana al añadirle el tomate a la fórmula innovador de “gricia”.

    Es en Roma donde se sirve sobre bucatinis, mientras que en el resto de las regiones es más popular hacer espaguetis o ñoquis.

    Este plato tiene como modificación fraternizar los bucatinis por otras pastas y sustituir el guanciale por bacón, como es más conocido. Otra modificación consiste en pegar cebolla como parte de los ingredientes de la salsa.

    13. La polenta

    La polenta es italiana y antaño de que llegara el maíz a Europa tras el regreso de Cristóbal Colón desde América (siglo XVI), se preparaba a pulvínulo de centeno, cebada o espelta.

    Su preparación es simple pero demanda tiempo. Se requieren tres porciones de agua a punto de alboroto a la que se le agrega sal y pimienta al paladar; luego se le incorpora una porción de harina a pulvínulo de maíz y se remueve hasta que espese.

    Se retira del fuego tras espesar y se le agrega manteca derretida, trozos de pinrel fontina al paladar y ya, así estará repertorio para degustar. Se acostumbra pegar alguna salsa y servir en los días fríos de invierno.

    Es un plato que admisiblemente se puede manducar solo o acompañado de pescados, hongos, estofado, mariscos, salames, verduras, tomate o pinrel. Es una comida muy versátil, al punto de que se puede preparar una clase de pizzas.

    La polenta viene desde los tiempos de Grecia, cuando se preparaba con cebada. Además formó parte de la dieta del pueblo romano donde se le conocía como pullenta.

    En Italia y dependiendo de la región se prepara un estilo de polenta.

    14. Vincisgrassi

    La vincisgrassi es la traducción rústica y de sabor más imponente de la lasaña. Una comida típica de la región de Marche, igualmente conocida como la provincia de Las Marcas.

    Se prepara con láminas cuadradas o rectangulares de pasta al huevo. Entre capas se rellena con una salsa elaborada de varios tipos de carne picada de asqueroso, bóvido, salchichas, hígados de pollo, cebolla, apio y zanahoria. Todo con sal y pimienta.

    Se reboza igualmente con bechamel, pero más espesa. Otro de sus toques es que se espolvorea con nuez moscada y pinrel parmesano.

    15. Arancini

    Los arancini son una de las especialidades de la cocina del sur de Italia, una comida típica de Sicilia proveniente de la ciudad de Mesina, donde es conocido como arancinu o arancina.

    Son bolas fritas en unto de oliva elaboradas de arroz, cebolla, carne de asqueroso, pinrel pecorino o parmesano y huevo, que quedan como croquetas. Además se cocinan al horno.

    En su mezcla de preparación se incluye el azafrán, lo que les da su color naranja dorado.

    Como variantes, están los arancini alla catanese o alla norma, con la berenjena como ingrediente principal, un tipo de arancini proveniente de Catania. Otra forma de hacerlas pero por los lados de Bronte es con pistachos.

    Se suelen rellenar con mozzarella, guisantes, salsa de tomate, y si son saladas, muslo cocido. Si se quieren dulces se les rellena de chocolate, especialmente los 13 de diciembre, vencimiento tradicional en Palermo.

    Los arancini son considerados un aperitivo ideal para fiestas o reuniones.

    16. Cordero

    Los italianos acostumbran reunirse en tiempos de pascua con un buen cordero, específicamente croquetas selladas en unto de oliva y empanizadas con huevo, pinrel parmesano y pan rallado. Deben estar admisiblemente crujientes por fuera y tiernas y jugosas por internamente.

    Otra presentación del cordero para pascuas son las chuletas de cordero, muy populares por su bajo contenido en grasas y por lo tiernas que resultan.

    Además son empanizadas, pero al huevo transitado se le incorpora crema de romero, un toque de pinrel rallado y se salpimienta al paladar. Se fríen en unto de oliva extra inexplorado.

    Al servirlas se acompañan de alcachofas salteadas, una ensalada fresca de hinojo y un buen morapio tinto.

    17. Albóndigas

    Adyacente con la pizza y la pasta, las albóndigas son recetas clásicas en Italia. Se preparan fritas de un tamaño en quepan en un puño medio rajado.

    Se comen amarinadas en una salsa de tomate en forma de guiso o al vapor. Además se sirven fritas, forma ideal para aperitivos o la merienda de los niños.

    Otra modo de comerlas es como la tradicional pasta con albóndigas, un poco más grandes, rellenas o fritas o pequeñitas para pasabocas.

    Lo que diferencia a las albóndigas italianas es el figurantes de pinrel parmesano o pecorino, que nunca desatiendo en sus platos.

    Otra comida típica con albóndigas es al estilo Tirolés (austríaco), que se elaboran con pan y muslo tintado italiano o speck. Se sirven en caldo de carne y suelen conseguirse por los alrededores de Bolzano.

    18. Pulpo en purgatorio

    La civilización culinaria italiana es amplia y su paladar y fervor no solo se manifiesta en las ciudades principales. Aquellas regiones no tan conocidas o totalmente desconocidas como Molise, igualmente son protagonistas en la cocina del país.

    Por los lados de la costa Adriática de Italia, con destino a el centro del demarcación, se encuentra Molise, región donde los platos en torno al pescado son lo más populares. Allí se prepara el pulpo en purgatorio como una comida típica.

    El pulpo es preparado con cebolla como pulvínulo, guiso con morapio blanco, más un toque de pimienta roja y ají.

    19. Ragú de carne a la boloñesa

    El ragu de carne a la boloñesa es tradición italiana y su secreto es el tiempo de preparación.

    Aunque se come con tagliatelles de huevo, igualmente se puede disfrutar en lasañas, fusillis, fetuccinis, con tortellinis e incluso, con los rigatonis.

    Solo se requiere cumplir con los tiempos necesarios para obtener el sabor deseado, que se invierten en el acondicionamiento de la carne que necesita hidratarse una y otra vez.

    Los ingredientes de la salsa son cebolla y zanahoria admisiblemente picada, apio, tomates admisiblemente rojos sin semilla, preferiblemente como puré, morapio blanco, caseína entera, nuez moscada (opcional) y sal y pimienta al paladar.

    Hay quienes incorporan caldo de vegetales o de carne para rehidratar la carne, sin incautación, expertos cocineros sugieren que para conservar el sabor de la salsa y que esta no se convierta en un caldo, lo ideal es usar utilidad de tomate.

    Primero se prepara la salsa y luego se le agrega la carne, a la que al cambiar de color se le vierte la caseína (para que fije admisiblemente los sabores).

    Se deja agostar para pegar la nuez moscada y es a partir de entonces que se añade el puré de tomate y el morapio blanco, para que no se acidifique la carne y esta conserve los sabores de la salsa.

    El truco está en dejar que la carne seque absorbiendo el utilidad de la salsa una y otra vez, hidratando con agua y utilidad de tomate.

    Una vez repertorio, vierte pinrel parmesano sobre los tagliatelles y pronto, a manducar.

    20. Malloreddus al pecorino

    Los malloreddus son un clásico de la pasta “sarda” de la región de Cerdeño, con formas similares a la de conchas marinas rayadas y alargadas de 2 cm.

    Las igualmente conocidas sardinian dumplings se elaboran con harina de sémola o harina dura, agua y azafrán molido. Tienen un pequeño parecido a los ñoquis y como buena pasta italiana, va acompañada de una salsa.

    Una vez listos y admisiblemente calienticos, se preparan con un toque de azafrán, pimienta negra y el infaltable pinrel pecorino.

    Como modificación se sirven como “malloreddus alla campidanese” acompañado con salchichas sumergidas entre un ragú de tomate. Como detalle propio del plato, el pinrel pecorino.

    21. Sepias rellenas

    Las sepias son animalitos invertebrados del mar parientes de los pulpos y de los calamares, parte del filo de los moluscos.

    Se les suele conseguir por los lados de Lecce, Tarento, Bari o Brindisi y es un clásico culinario en Apulia. Su relleno variará según la región.

    Se rellenan con pinrel parmesano, un poco de perejil y langostinos. Sin incautación, igualmente se le puede colocar una mezcla entre perejil, alcaparras, huevo y ajo, con pinrel pecorino como ingrediente invariable.

    Al momento de cocinarlos y para enriquecer su sabor, igualmente se suele freír entre tiras de muslo o bacon. Puedes verter un poquito de utilidad de limonada y unto de oliva o pegar un toquecito de mantequilla de ajo para avivar su perfume.

    Para sellar las sepias se emplean palillos tipo mondadientes que igualmente hacen mecanismo con su adorno, adjunto al perejil picado como camarada. Se sirve una cuchitril por persona.

    Como modificación, se prepara con calamares.

    22. Filete a la Fiorentina

    La bistecca alla Fiorentina es parte de la tradición gastronómica italiana, principalmente en el centro del país. Se tráfico de un filete de vaco o ternera de 2 cm de corpulencia con el hueso de la carne preparado a la parrilla.

    Aunque se conoce en regiones del país, el bisté a la Fiorentina es característico de la Toscana. Su nombre proviene de las celebraciones de la fiesta de San Lorenzo, en Florencia.

    Haz los filetes con cortes de 2 cm, rocía sal al paladar antaño de retirarlos de la parrillera y una vez servidos en el plato, añade un toque de unto de oliva, pimienta negra y para aderezar, una hierba de preferencia.

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    El bisté se acompaña de habas toscanas o rodajas frescas de limonada. Es deseable con un morapio tinto, especialmente el Chianti.

    23. Guiso o burrida a la casteddaia

    El guiso a la casteddaia consiste en un plato de pintarroja, un tipo de tiburón micho igualmente llamado micho marino o alitán. Además se puede gastar la guión, conocida en la aldea como scrita.

    Este guiso de tiburón micho se prepara entre vinagre de morapio blanco y nueces y se cocina con hojas de honor, ingrediente que le da un sabor particular. Su salsa es cremosa.

    Esta comida típica es una modificación o “prima” de la conocida burrida sarda.

    24. Porchetta

    La porchetta es una comida típica proveniente de las regiones del centro de Italia, con igualmente popularidad en el resto del demarcación y en países como España.

    Se tráfico de un platillo certificado como “fórmula tradicional” por parte del Profesión de Agricultura.

    Una porchetta es un legal de carne de asqueroso deshuesado y asado al horno, aderezado con hierbas y ajo. Al estar pronto queda anfibológico y crujiente por fuera, suave y interesante por internamente. Es muy bajo en lubrificante.

    Se suele manducar como plato principal en paninis, como entredos o pasabocas.

    Su modificación es la porchetta a la romana rellena de sus propias carnes condimentadas con ajo, romero e hinojo; y la porchetta de cabecera (Di Testa), rellenando la cabecera deshuesada del asqueroso.

    25. Bacalao a la vicenza

    El bacalao a la vicenza o a la vicentina (en italiano sería, baccalà alla vicentina) es una comida preparada a pulvínulo de pescado seco, específicamente el bacalao ragno (araña).

    Se debe apañar el pescado y dejar en remojo por 3 días para que la carne ablande. Se condimenta con sal y pimienta, se pasa por harina y se modo a fuego sosegado en una olla de comedón, amarinado entre caseína, unto de oliva y tiras finas de cebolla.

    Según la tradición se sirve sobre una cama o rodajas de polenta amarilla, adorno con perejil picado. Hay quienes le incorporan anchoas y esparcen pinrel parmesano al llevarlo al plato.

    26. Farinata o fainá

    Se cree que la farinata o fainá es genovés, una comida típica de la región de Liguria.

    Se prepara con harina a pulvínulo de garbanzos con su respectiva agua para obtener una mezcla. Como adobo lleva un toque de unto de oliva más sal y pimienta negra molida al paladar.

    Como modificación, se preparan con harina de trigo acompañada de la harina de garbanzos y los demás ingredientes, excepto por la pimienta indicación fainá de Savona.

    Es un platillo versátil que se puede servir para probar o compartir cremas, salsas, dulces e incluso, como pulvínulo para una pizza. Es ideal por sus componentes para celiacos.

    Se cree que tiene sus orígenes en el siglo XVIII por marineros que mezclaron los ingredientes que les quedaban en incorporación mar.

    27. Frico

    El frico proviene del boreal de Italia, de la región del Friuli – Venecia Julia. Es ascendiente del rosti, un plato montañoso.

    Puede considerarse como una tortilla, pero sin huevo. Se prepara haciendo cortes finos de papas (tipo rodajas de pan o estilo tortillas) con un pinrel que sea sebáceo, tradicionalmente el montasio o el asiago.

    Las papas se fríen con un poco de unto en una paila y al estar cocidas se retiran del fuego. En ese mismo paila se coloca el pinrel hasta que se manguita y en ese momento se les añaden las papas.

    En la medida que el pinrel hace capa al cocinarse, se voltea toda la mezcla como una tortilla una y otra vez hasta que quede firme. Se retira del fuego, se deja entibiar y se pica para servir a los comensales. Se puede manducar frito o agradable con cebolla.

    Este platillo se creó para servirse los restos de cortezas de pan y de pinrel. Suele servirse como cuartel, entrante o segundo plato y camarada para guisos y sopas.

    28. Pan genovés con aceitunas

    El pan es un alimento que no desatiendo en la mesa italiana y uno de ellos es el llamado pan genovés con aceitunas, que es como una variación de la focaccia.

    Se tráfico de un pan plano cuya masa es parecida a la pizza, solo que el pan de oliva tipo focaccia es más pesado y se elabora con harina, fermento, unto de oliva, agua, sal y las aceitunas picadas en trozos o en tres.

    Aunque se prepara con aceitunas negras, las verdes igualmente sirven. Eso sí, ninguna con hueso. Hay quienes le agregan a la mezcla poco de nueces o pinrel para potencia su sabor.

    Una vez repertorio la masa con todos los ingredientes y antaño de llevarlo al horno, se debe rociar con semillas de sésamo y pincelar con unto de oliva.

    Se puede manducar como pasabocas o para compartir las comidas.

    Entre sus variantes están la focaccia di recco, que es con pinrel; la focaccia barese, igualmente con aceitunas más tomates frescos y otras dulces cubiertas con pasas, miel, azúcar o acompañadas con frutas confitadas o deshidratadas.

    29. La piadina

    La piadina proviene de las costumbres típicas de las provincias de la Romaña, con destino a la región indicación Emilia – Romaña.

    Consiste en un pan plano y sin rodeo estilo crepe o fajita igualmente conocido como piadina romagola.

    Se hace con harina de trigo de origen italiano y se emplea para ser portadora de otros alimentos, salsas y cremas dulces o saladas.

    El relleno es con verduras, guisos de carnes de todo tipo, vegetales, ensaladas e incluso, dulces. Se sirven frescas y suaves o tostadas.

    Un ejemplo y de las presentaciones más comunes es rellenas con tomate, pinrel mozzarella y muslo, o con pinrel fresco y rúcula.

    30. Pizza de pepperoni

    La de pepperoni es quizás la pizza más conocida en el mundo, pero no es italiana. Más admisiblemente, una creación italoamericana.

    Yantar una pizza de pepperoni es deleitarse con la mozzarella derretida, la particular y única salsa de tomate y ese punto picante y esforzado que aporta este tipo de salami estadounidense.

    En Italia se conoce al salami como salsiccia napoletana picante, salsiccia secca o salame, mientras que para Latinoamérica es longaniza.

    La masa, que se elabora con harina de trigo, se cocina al horno. Luego se le vierten la salsa de tomate, preferiblemente elaborada con puré de tomates frescos.

    El pinrel mozzarella listado y el pepperoni cortado en rodajas enteras se esparce para cubrir toda la masa. Hay quienes le agregan aceitunas (verdes o negras) enteras sin hueso.

    31. Prosciutto di Parma

    El prosciutto di Parma o muslo de Parma es adjunto a la pizza, la pasta, el pinrel parmesano y los vinagres balsámicos, la comida italiana más famosa del mundo.

    Se tráfico de una carne de asqueroso cruda y curada cortada en muy finas rodajas, que en sus inicios se elaboraba manualmente.

    Aunque se puede servir de muchas formas, entre las más comunes y de postín están la pizza de prosciutto solo o de prosciutto y aceitunas negras, entre ñoquis con salsa de pinrel y rúcula y rollitos de verdura al prosciutto.

    El platillo proviene de la época romana desde la entonces Galia Cisalpina, donde se sabía era el oficio donde mejor se preparaba el prosciutto.

    La palabra prosciutto significa, muslo crudo innovador de Italia. En universal es de sabor intenso y refinado con matices dulces. Es bajo en calorías.

    32. Espaguetis a la boloñesa

    El clásico espagueti a la boloñesa o como sería en italiano, spaghetti alla bolognese, es una comida típica franquista y de remisión internacional.

    Es una fórmula sencilla que incluye espaguetis bañados de una salsa de tomates frescos al estilo boloñesa, que contiene verduras y carne de ternera guisada picada o molida.

    Se sirve según la tradición innovador: a la pasta larga como cama del plato se le vierte la salsa con la carne encima y se rocía un poco de unto de oliva. Como una modificación y complemento, se agrega el pinrel parmesano.

    Otra variación es mezclar la carne de bóvido con carne de asqueroso para potenciar los sabores.

    33. Bruschetta

    La bruschetta tiene sus raíces en los campesinos que buscaban servirse al mayor el pan que se iba poniendo duro.

    Es un delicioso antipasto que por sus sabores y practicidad se popularizó, siendo ahora parte de cualquier evento como aperitivo o pasapalos, incluso para meriendas o alguna entrada.

    La bruschetta se compone de rodajas de pan fileteado y tostado al que se le vierte unto de oliva extra inexplorado y ajo o pimentón molido. Sin incautación, al producirse el tiempo y coincidente a cada región se le han sumado otros ingredientes.

    Entre sus variaciones está pegar cubos de tomates maduros aderezados con ajo, sal y hojas de albahaca. Otras incluyen muslo parma, pinrel parmigiano reggiano con alcachofas o pinrel pecorino y habas.

    Hay quienes enriquecen el pan con trozos de carnes o embutidos y tomates secos. Además lo hay dulces en Sicilia.

    34. Ternera en salsa de atún

    Vitello tonnato o vitel toné, que en castellano sería, ternera en salsa de atún o ternero atunado, es un clásico culinario de Italia, de la región de Piamonte.

    Para muchos es la comida ideal para el verano al servirse frío y por sus sabores y lo fresco que resulta al paladar. Una comida típica llevada a la mesa en días festivos.

    Para prepararlo se requiere cruz de carne vacuna aderezado y cocido entre vegetales y verduras. Al estar pronto se rebana en lonchas o lonjas muy finas sobre el plato.

    La carne se acompaña con huevo y una salsa elaborada a pulvínulo de atún pasado por un triturador de alimentos, crema de caseína y unto de oliva. Si se quiere más robusto, se le agregan alcaparras y anchoas. Como toque final y para servir, se colocan alcaparras o algunos encurtidos como pepinillos, cebollitas o huevo cocido.

    La ternera en salsa de atún se sirve como una entrada de postín, aperitivo o como un exquisito antipasto.

    35. Raviolis

    Los raviolis son una pasta cuadrada y rellena con pinrel, carne, pollo, pescado, espinacas con muslo, setas sofritas y de muchos otros rellenos.

    Son una comida muy versátil y rápida de cocinar que se puede compartir de salsas blancas, verdes o rojas o la más popular, la napolitana y la boloñesa.

    36. Ñoquis o gnocchi

    Los famosos ñoquis italianos son igualmente una fórmula internacional.

    Se preparan con una harina a pulvínulo de papa que debe estar como un puré consistente, que adjunto al huevo y la harina dan la textura necesaria para moldear los ñoquis.

    Además se suelen elaborar de harinas de calabaza, de mandioca o mandioca, de plátano, maíz y hasta de pan rallado.

    Es característico comerlos en salsa de tomate, pinrel gorgonzola o salvia, aunque casi cualquier salsa les va admisiblemente.

    Entre las variantes de ñoquis se consiguen tipo soufflé, cubiertos en crema y gratinados al horno. Además los ñoquis light acompañados de vegetales, hortalizas y quesos no grasosos como el ricota.

    37. Focaccias

    La focaccia es una tradición culinaria arraigada entre las más populares del país. Una especie de pan parecido a la pizza, pero mucho más esponjoso y pesado y que usualmente no lleva salsa de tomate.

    Su traducción innovador, más sencilla y popular, solo lleva romero, unto de oliva y sal. Pero como todo pan, se puede combinar con hierbas aromáticas, verduras, vegetales, carnes y embutidos de preferencia.

    Entre las focaccias más conocidas están la de roast beef con rúcula y salsa de pimienta; de solo cebolla o solo aceitunas.

    Este plato se come en el día a día como aperitivo y si se acompaña de verduras, carnes o embutidos, como plato principal.

    38. El calzone

    El calzone tiene raíces en Nápoles, una comida similar a la focaccia y a la pizza.

    La masa se pliega sobre sí misma quedando cerrada como una empanda y va rellena de pinrel, vegetales, cualquier tipo de carne, guisos, condimentos, ricota, mozzarella o tomate.

    Se cocina al horno o se fríe como comida principal, que dependiendo del relleno sería un alimento muy completo.

    El calzone es más pequeño que una pizza promedio, pero más espacioso que una empanda popular.

    39. Berenjenas a la parmesana

    Otro antipasto característico de la comida italiana son las berenjenas a la parmesana o como se diría en italiano, “parmigiana di melanzane”. Proviene del sur del país, de la región de Campania.

    La berenjena se corta en rodajas no tan finas (con medio centímetro de corpulencia). Una vez lavadas y secas, se ponen a reposar unos minutos en agua con sal para que absorban el sabor. Luego se pasan por huevo transitado y harina de trigo al estilo empanizado, se fríen y se colocan en un bol o fuente. Se hacen una suerte de pastel poniéndolas en capas como si fuera una lasaña.

    Se vierte la salsa de tomate y el pinrel parmesano adjunto a una hoja de albahaca entre cada capa. Para sellar la última, se vierte el pinrel parmesano, un poco de tomate frito y huevo transitado para que quede crujiente y compacto. Se lleva al horno.

    Si no se tiene un horno se pueden preparar en una paila tapando admisiblemente la elaboración.

    Como modificación de la fórmula se suele pegar carne picada o molida guisada entre capas. Es una comida que se suele usar para celebraciones.

    40. Bresaola

    La bresaola es una deliciosa comida en forma de antipasto proveniente de la región Lombardía, con inicios de muy vieja data cuando se requirió conservar la carne por prolongado tiempo luego de ser macerada.

    Su ingrediente principal es la carne de ternera, lo que la distingue del popular de los antipastos que se elaboran con carne de asqueroso.

    La carne se adereza con sal para ser curada por dos o tres meses y así obtener que quede como un entredos para que valor una textura agradable y de sabor suave, aunque poco amargo.

    El estilo más característico para probarlo es con pan de piadina con rúcula, el parmiggiano y unto de oliva o solo con unto de oliva y zumo de limonada, pimienta y sal. Además con pimentón y alcaparras, entre muchas otras.

    Se sirve cortada en lonchas o lonjas muy finas que al momento de manducar se acompañan con ensaladas, rúcula, pinrel parmesano, como parte de una pizza, con alguna pasta o legal y rellenos con cremas y vegetales.

    ¿Cuál es la comida típica de Roma, Italia?

    La comida típica de Roma es sabrosa, nutritiva y colorida, aunque no es la más apropiada para los vegetarianos y mucho menos para quienes sufren del colesterol.

    Entre las entradas más comunes están:

    • El suppli a la romana (croquetas rellenas de arroz cocido, carne, tomate y pinrel mozzarella).
    • La pasta a la carbonara y los bucatini a la amatriciana, que son los espaguetis gordos con agujeros internos.
    • Los ñoquis a la romana hechos con harina de sémola.
    • La trippa a la romana, que son guatitas de ternera en salsa, pinrel y verduras.

    ¿Qué es lo que comen los italianos?

    La pulvínulo de la cocina típica italiana son las harinas transformadas en pastas, pizzas y panes, al igual que las carnes, principalmente la de bóvido en sus diversas presentaciones.

    Todo cambia de acuerdo a cada región y sus costumbres, pero siempre entorno a estos ingredientes cuando se remiten a la tradición.

    Poco que no se puede dejar de incluir son los risottos y el alegórico gelato. Cualquiera de ellos es sello de los sabores del Mediterráneo.

    ¿Cuál es el desayuno italiano?

    En Italia se desayuna tradicionalmente un croissant o algún similar acompañado con un café (intencionadamente o capuchino) pequeñito, esforzado y admisiblemente caliente. No acostumbran a manducar agudo.

    Un clásico sería capuchino con un croissant de crema de requesón o de pistacho. Algunos desayunan un medianoche espacioso con salami, muslo o algún otro entredos y agua.

    Ejemplo de menú de comida italiana

    El menú de comida italiana suele estar integrado por cuatro platos: el antipasto o la entrada, un primer plato que está entre arroz o pasta, un segundo plato que son carnes y un camarada como ensaladas, verduras o polenta y el postre, que pueden ser embutidos, quesos o frutos. Para cerrar, alguna bebida digestiva como un consumición de hierbas o una grappa.

    Bebidas típicas de Italia

    Entre las bebidas típicas italianas están el limoncello (de la maceración de la cáscara de limonada en licor y un medicina con agua y azúcar), la grappa (proviene de la destilación de los orujos de la uva), el fernet (a pulvínulo de hierbas como la camomila, el cardamomo y otras), la sambuca (deriva del destilado al vapor de las semillas de anisete) entre otros. Todos son licores.

    Entradas de comida italiana

    Entre las entradas más típicas están los antipastos, igualmente platos como el calzone de salchicha italiana, bolitas de pinrel mozzarella crujientes, la sopa italiana de salchicha y calabacín, el aperitivo de pizzeta de calabaza, pimientos italianos rellenos de salchicha, los canapés y hot dog italianos. Además el particular revuelto de champiñones, salchichas y pimiento italiano.

    Recetas de comida italiana plato esforzado

    Entre las comidas más típicas de platos fuertes se encuentran los risotos, entre ellos a la milanesa, de hongos y el risoto a la salsiccia.

    Entre las pastas, la lasaña, los macarrones y los espaguetis, con sus diversas variedades de salsas. En cuanto a carnes, el ossobuco, el bisté a la Fiorentina y la piccata.

    Historia de la cocina italiana

    Las raíces de la cocina italiana provienen de Roma.

    En la dinámica de conquista por Grecia, Sicilia, países africanos y árabes, se vivieron intercambios que dejaron gustos por la cocina que más tarde serían adquiridos o imitados.

    Igualmente, tras el enfrentamiento de América se reciben muchos rubros con nuevos colores, olores y sabores, que ampliaron y sofisticaron aún más su cocina. Una huella importante igualmente la han dejado los países asiáticos.

    Características de la cocina italiana

    Entre las características más resaltantes de la cocina italiana están su empeño por el uso de alimentos y materias primas de primera calidad y frescos.

    El uso de alimentos de la dieta mediterránea y los menús en cuatro tiempos, lo que es lo mismo que manducar cuatro cosas en una sola comida: entrada, primer plato, segundo plato y postre. Y el uso resaltado de verduras y frutas en sus recetas.

    Postres italianos

    El primer oficio en los postres italianos lo tiene el tiramisú, que se convirtió en un símbolo de su repostería pese a surgir recientemente (en los primaveras setenta). Su combinación de texturas y sabores lo hacen único.

    Otro postre es el panna cotta o nata cocida. Es a pulvínulo de lácteos con azúcar y viscoso para acompañarlo con chocolate, frutos rojos o caramelos.

    Si tuvieras que designar entre estas 40 comidas típicas en Italia, ¿con cuál te quedarías?

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